domingo, 27 de abril de 2008

rasguños y cicatrices

reescribo día a día el mismo poema, empiezo de cero y sueno parecido casi siempre.
de serie solo me vienen las dudas, un principio de incertidumbre apto para todas las cosas que no pretendo,
y la seguridad de que no hay muchas cosas a las que aspirar
pero las pocas que hay merecen mucho las penas.

describo una y otra vez el mismo paisaje, memorizo palabras impresas,
y me cito a ciegas a ver si me encuentro algo nuevo.
y aun así, esto sí lo aseguro, jamás te hablaré dos veces de una primera vez,
ni inventaré presagios absurdos que ni yo mismo entienda,
ni apostaré mis ideas con el nombre de otro.

aunque me veas cocinar siempre lo mismo, yo trataré de cambiar un poquito las especias.

mancho paginas y piel a cada paso, me voy conociendo mejor según va bajando el sol porque se está agrandando mi sombra,
no busco otro sabor más allá de saber que sigo vivo,
a veces hablo de rasguños,
otras de cicatrices.

y disculpa si no puedo mirarte a los ojos, pero es que soy de esos
que tienen que mirar las teclas que pulsan para saber lo que escriben.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

joder escandar, sólo tienes un defecto.
Nunca sabrás lo que es leerte.
Un beso.

chachaPÚM! dijo...

Bello simil conunamisma...

Se me había olvidado lo que era enfrentarme a tus versos... y es un placer entablar combate a estas horas de la noche, que no son muchas... un beso enorme.