miércoles, 15 de abril de 2009

desordenado

Si las cosas siguen su orden
un día abriré la casa de mis padres y mis padres ya no estarán.

Me da pánico pensar más allá de eso:
el vértigo de mis sentimientos no se atreve acercarse al bordillo de la caída libre
que supone el seguir viviendo,
el seguir vivo
sin la sonata de espuma que es la voz de mi madre
diciéndome “tranquilo, escandar, tranquilo…”

Si las cosas siguen su orden
un día cerraré una caverna vacía con mi sombra dentro.

Y del eco saldrá un réquiem
Y el tiempo ya no será más un reloj
y el horror a caduco se filtrará por las paredes.

Yo, a los miedos, los combato con desorden.

Pero cada noche
sigo rezando
por la inmortalidad de las madres.

7 comentarios:

Elisa Berna Martínez dijo...

Hola, he descubierto tu página gracias a Batania, y la verdad, me ha encantado. Te estaré visitando.

Un saludo.

Bibiana Poveda dijo...

Estupendo poema! Al igual que Elisa, lo he descubierto por Batania.
Me ha encantado eso del desorden, aunque ya se sabe... el horror de lo sucesivo.
Saludos!!!

Ana! dijo...

y te entiendo. No veas si te entiendo.

Violeta dijo...

hola guapo
al final es verdad que por muchos tumbos que demos, refugiarnos en la idea de que en la casa de los padres siempre estarán nuestros padres o que estaremos siempre despiertos en algún lugar a pesar del tiempo.. consuela, no sé si de manera real o ficticia, pero lo hace ..

me encanta el final, me parece impresionante...
y el desorden de tus miedos, o tus miedos en su desorden... o...

besotes

Xavi dijo...

yo sólo te quería decir que me pasa lo mismo que a Ana! y que, cuando te leo, soy Escandar.

Abel dijo...

cada una de ellas se merecería una calle y una estatua, aunque para mi la mía, que está por encima de todo eso, se merece algo que aún no sido capaz el hombre de inventar, la eternidad

Charo Bolívar dijo...

Puto Escandar, sigo enamorada de ti, aunque me ignores. Me llevo tu obra a mi café, quiero compartirla con los que me conocen y quiero que te conozcan.