sábado, 9 de julio de 2011

brotes espontaneos

ni el hojaldre podrá ocultarte
ni la escarcha de lima
ni el sudor de la quema, con su ceniza
y su barro de día a día
en las figuritas que escondía el futuro
tras el refugio de cristal
de la puta vida.

nada habrá que pueda paladear en sueños
como el beso rosado de tus mejillas,

ni será negro el arrecife de plastilina y cigarros,
el callejón oscuro de la casualidad
y las malas noticias entrando con batallones
por las ventanas que dejamos abiertas.

dará igual.

la presa de cinco dedos que sostienes con tanta fuerza es mi mano,
el soporte que enjuaga la sangre hasta que revienta
es este cuerpo de trincheras y arreones
que todavía sueña y eso...eso es algo que no podrán evitar.

así que la hoja de árbol donde jugamos a las caricias
es solo el retrato inconciso de la jauría y su frenetismo
mientras nosotros vamos así
compartiendo el humo y las desgracias, abiertos de puertas
y tan hacia delante
como nos pueda permitir el minutero.

cuando no estás, como ahora, me da por imaginar
todos los proyectos y balcones que tendremos, qué plantas
crecerán fuera de sus macetas,
qué banderas quemaremos en las fogatas,
como será la bodega y cual la marca de los vinos para las noches
de tinto y lencería,
en qué caja esconderemos poesías
y cuántos cepillos de dientes se darán nuestros higiénicos besos,
cómo será la mezcla de mi desorden y tus caricias,
qué obscenidad me dará por escribir en la pared del baño cuando te vea
salir mojada de la ducha
o cómo serán los ceniceros, de qué tienda de regalos vendrá,
cómo lidiaremos carne con fruta en las baldas medio vacías de la nevera,
qué serpiente de cascabel será la que nos despierte a las 8:30
o las 20:03 o cual edredón, nórdico o manta, en qué estufa
o domingo de leña leeremos cuentos en voz alta,
dónde la tele y dónde las legañas, cómo será el laberinto de tan imprecisos
presagios, el color de sus paredes, la maldad de sus trampas,
su sonrisa, la tuya, de cada buenos días vamos a pasar la vida juntos...
me pregunto, porque sé
que no hay escarcha de lima
ni hojaldre para ocultarte,
no hay tormenta capaz ni huracán que se atreva,
solo estás, así, como si pudieses retener la primavera en tus ojos,
y es que creo que sí, que lo haces,
si no cómo me ibas a hacer brotar de esta manera
con tan solo mirarme.

6 comentarios:

Bea dijo...

Sublime, increíble.. resumiendo, me ha encantando! :)
Un beso desde "er suh"!

Anónimo dijo...

joder, qué bonito.

Afrodita dijo...

impresionante, me quedo con estos versos:

"qué plantas crecerán fuera de sus macetas, qué banderas quemaremos en las fogatas, como será la bodega y cual la marca de los vinos para las noches de tinto y lencería"

pero desde luego todo me suena a obra maestra

N- dijo...

Leo todo lo que escribes desde hace bastante tiempo, y todos los dias nada mas encender el ordenador miro tu blog para ver si has escrito algo. Me encanta, me encanta como escribes de la primera hasta la última palabra.

Silvia Fernández dijo...

Me ha gustado mucho, Escándar! Pero me quedo con los versos finales...

"como si pudieses retener la primavera en tus ojos,
y es que creo que sí, que lo haces,
si no cómo me ibas a hacer brotar de esta manera
con tan solo mirarme."

Siempre me emocionas! Sigue así :)

Anónimo dijo...

INCREÍBLE....siempre consigues sacarme una sonrisa XD