sábado, 31 de diciembre de 2016

querido 2017, te esperamos bailando:

1 comentario:

Elito dijo...

Hace mucho que no te comento y bueno, tengo que decir que realmemte no vengo a hablar de esta entrada. Más bien vengo a darte las gracias, y no se me ocurría ningún sitio mejor que este para hacerlo. Así que perdón por si hago un comentario kilométrico que nada tiene que ver con esto (aunque en parte sí).
Mira, yo te empecé a leer hace unos años. No sé, los 17 ya me parecen lejísimo, pero en realidad 5 años no son tantos. Estaba fatal anímicamente y por unas u otras redescubrí la poesía, aunque entonces no hacía nada con ella aparte de leer a unos pocos. Ahora es cuando te señalo a ti porque entre ellos estabas tú. Recuerdo que además me llegaste a comentar en dos entradas de un blog diario que tenía... Y aquello me puso los pelos de punta de emoción.
No creo que decir que eso marcó algo sea correcto, pero vamos a interpretarlo un poco de esa manera. Digamos que todo lo que tenía al rededor era caos y que al leeros pude poner cosas en orden. Y luego, todo fue escribir y aprender a ordenarme y calmarme.
No sé. Digamos que la poesía fue una ayuda y que desde entonces no ha parado de serlo. Que es el desahogo que me salva mucha veces y con el que exploto cuando no sé ni cómo hacerlo. Que creo (aunque suene a ego, pero es que ya no me importa quererme mucho) que lo estoy haciendo bien y que cada día lo hago mejor, y que incluso tengo posibilidades si lo intento. Que no sé cómo algo me ha podido salvar tanto y hacerme tan fuerte. Y en eso, aunque sea de manera indirecta, has participado tú, y te mereces un GRACIAS como una catedral gótica escalando el cielo.
He tardado un montón en decirte nada porque en el fondo soy una cortada de mierda, pero es que ayer hubo un punto de no retorno: me subí al taburete y fui capaz de recitar delante de un montón de gente, aunque estaba temblando y ni siquiera supe hablar sin parecer una cría miedosa. Pero recité, y no me tembló nada la voz, y me aplaudieron tanto y me dieron tanto la enhorabuena que aunque me da vergüenza reconocerlo me he creído buena de verdad. Incluso me invitaron a unirme al grupo de poetas que organizaban el recital. Fue una pasada.
Así que vengo a darte las gracias, porque en parte esto es cosa tuya. De verdad, muchas gracias, Escandar.
Un abrazo enorme.