miércoles, 4 de noviembre de 2009

quedará mucho más

hubo un día que al torcer el gesto te cayeron los billetes,
te dijeron date la vuelta, muevete, nena, vales mucho más que el resto,
te dijeron hay un mundo de alfileres deseando picarte,
y los mosquitos de hielo empezaron a rondarte entre las piernas,
quedará mucho más, pero ya ni lo notas,
qué dará mucho más, si el tiempo es un vestido de cristal
del que no puedes esconderte,
porque hubo un día que reiste con mueca desencajada,
la reina del histrionismo con tu mini-skirt de tul,
el liguero apodado deseo y el labio pulgar mordiendote los dientes,
oh humphry, sácame a bailar,
pero solo eras la bailarina de la parte de atrás de la película
y oh sí, nena, tú valías mucho más que el resto,
quedará mucho más, pero picaste el anzuelo,
qué dará mucho más, si el tiempo no era el reloj de oro de los escaparates
sino la guillotina del alma-zen de los vendedores,
con el confeti en la fiesta de los nudos, los tacos altos
y perfil de La Chapelle en cada foto, la venus semi inconsciente del baño
maltratada por el látigo de la insensatez, tú que bailas
tras el boom boom de los abracadabras,
que cobras en incienso cada noche, que te sumerges en el río de plata
de los jardines de la madriguera de las bolsitas de oro,
cómo vas a volver para ver qué no queda nada, tu cuento de hadas
ensuciado por el zig zag de una máquina tragaperras y aun me dices
quedará mucho más pero ese más es un muchísimo menos,
qué dará mucho más, si el tiempo no es un disfraz
que vaya a salvarte cada noche,
hubo un día que alguien te hizo sentir especial
pero olvidaste el sujeto y solo buscaste revalidar el trono,
tu corona de zafiros se fue ennegreciendo,
tu risa que era como un preciso momento cargado de alevosías, te dijo el chico
que solo bebía cerveza, sacame a bailar
aun guardabas un puñao de secretos, aun te asustaba el tono volátil de las carcajadas,
aun preferías la fila de atrás,
pero estaba el poder que da sentirte fusilada en los altares,
todas esas miradas adivinando el juego de la desnudez,
el pícaro odio de la sartén y su mango,
quedará mucho más, claro, pero no tanto,
qué dará mucho más, si el tiempo es eso que pasa cuando el ahogado
se va hundiendo en el agua,
nada que no intuyeras el dia que cruzaste la vía para no pensar,
nada que no te impidiera dormir con el tic tac del reloj haciendo cuentas,
es así, no llores por la puesta a punto, aun tienes margen en el cuenta kilómetros,
el gestor de cobros aun no ha llamado a tu puerta
pero si vas a correr, quitate los tacones,
si quieres pisar la hierba mojate los pies,
el delirio de la carne se olvido de tu traje de lentejuelas
pero aun conservas el frío encanto de la palidez,
el cálido susurro de las mareas,
y entonces sí
quedará mucho más, a pesar de la ausencia de champagne en la mesa,
qué dará mucho más, si el tiempo te abrazará y estarás preciosa
y vieja.

2 comentarios:

Samsara dijo...

Es sublime.

Ms. Vértigo dijo...

Hacía tiempo que no te leía. Hacía tiempo, en realidad, que no leía a ninguno de los que antes erais diarios para mi.
Pero bueno, aquí estoy.


[Tanto tiempo como dejé un tal rincón del poeta... En fin, ya te diré.]


Un saludo, Escandar