martes, 14 de diciembre de 2010

histeria del histrionismo

apuntaron, en algún lugar y algún tiempo,
los nombres, números
y huellas
de quienes podrían saltar algún día
sin entender que debían
pedirles permiso.

pero no dispararon.

ahí empezaron a tener miedo, los de abajo,
a la puntería, de los de arriba.

no porque hubieran visto la sangre
sino porque la habían imaginado.

y aquel temor de horizonte,
aquel miedo irracional de precipicio,
aquel imposible vertigo de salto
fue creciendo
(por dentro
que es por donde crecen los horrores)
hasta ser losa brutal de fábrica,
peso de raíz y llanto
de suelo,
odio al fin y al cabo.

y miedo, muchísimo miedo.

decidieron vivir con ello, los de abajo,
y les dejaron vivir con ellos, los de arriba.

la rutina se hizo presagio
y las suelas de los zapatos
se acostumbraron al sabor del suelo.

poco a poco, aprendieron a vivir esposados,
a proteger sus cárceles como casas,
a defender el lado útil de las cadenas.

y los que más lloraron en un comienzo
fueron los primeros en reir.

con carcajadas que retumbaban como lamentos,
con gritos publicitarios

y esfuerzo, con mucho esfuerzo.

hasta que uno
cansado de aquel dolor sepulcral en el pecho,
decidió mirar al cielo
y sus causas,
cansado del antifaz y la máscara
decidió cortarse el pelo
y clavarse una diana
en el centro

de la nuca,

cansado de estar cansado de tener miedo
miró al abismo
cara a cara
y le dijo: dispara, si tienes huevos.

y el abismo, en lugar de devolverle la mirada,
se refugió en su silencio,
se rió,
y pensó para sí mismo:

"en cuanto me des la espalda".

3 comentarios:

Anele dijo...

Eres muy bueno. En cada uno de tus textos rezuman las letras.
;)

Clementine dijo...

Un placer venir siempre por aquí.
:)

arturocueva dijo...

Quiero decir.La mierda de querer ser escritor ha salido de mucho labios. Muy pocos dan la talla. Yo mismo no me veo a la altura. Dudo. Y la verdad, me pareces tan bueno, con tanto talento, que no se si me encantas o me quiero morir de envidia. No hay mucho mas que decir, sigue así de..diferente. Que es lo bueno