lunes, 30 de enero de 2012

envidia

no sabría decirte el por qué de la envidia,
pero me asalta
y es como una manada de termitas que me azota por dentro
y me corroe como las ratas cuando tienen hambre,
o como el ácido deshaciéndose en mis mejillas hasta dejar
el pómulo en hueso y carne
ya no sé si muerta
o viva.

y es pesada como tragar plomo
o beber mercurio.

o como si un domingo de insomnio
a las 4 de la mañana
me quedara sin tabaco.

y no sé, la envidia, a cuento de qué
pero viene y es como un katrina de suciedad
y cartones mojados
que me plastifican las costillas por dentro
mientras siento miedo
sobre todo
de mi mismo.

de lo que soy capaz de hacer y aun más
de lo que ni siquiera me atrevo a intentar
pese a todo:
aunque no tenga nada que perder
sigo encerrado en mis propios prejuicios
como si así
pudiera sentirme a salvo
de tener que conceder explicaciones.

así que no sé a qué la envidia cuando viene
pero viene
y deja la vergüenza de mi escuálida desnudez
tiritando de frío en mitad de un baile de disfraces
al que no he sido invitado
y tampoco soy bienvenido.

y me va consumiendo como la pólvora
o los años,

y me riega de cenizas los principios
mientras apuesto por el gris
contra la dictadura de los arco iris.

temeroso del grito y su periferia
me escondo en el silencio
de mis estupideces.

y de mis miserias.

y tú me preguntas qué ocurre
y yo pienso: si tú supieras
y supieras cuánto puedo llegar a estar de podrido...

así que perdona
si ves que te miro
con gesto radiofónico al ausentarme
cuando a veces me buscas para mecer tu risa en mis labios
y yo me agacho
como al que se le han caído unas monedas
y las sigue rodando.

hasta que me presente limpio a tu fiesta
por favor, no vengas a buscarme.

no quiero que me veas chapotear entre mi propia mierda
mientras trato, como siempre, de no ahogarme.

13 comentarios:

Antonio Díez dijo...

es un poema muy valiente, amigo... abrazos!

Lady Day dijo...

Vale, hace un rato decía que 'Comparaciones o diosas' siempre me había encantado.
Pero este acaba de volar directamente a mi top ten de poemas favoritos.

Un beso
(y gracias por estas poesías)

Sofía Serra Giráldez dijo...

Lo que me queda claro es que nadie que padezca el mal de sentirla (no sobre sí, lo que sería el envidiado, sino ante el logro de sus semejantes, que trataríamos del envidioso entonces) puede reflexionar de esta forma sobre la envidia.
Qué enorme esfuerzo el del poeta cuando lo es de verdad.
Felicidades y gracias por este poema en particular.
Saludos

Anónimo dijo...

muy bueno tio, es extraño dar la enhorabuena por algo tan poco noble como la envidia pero es que esto es un ejercicio de sinceridad y honestidad brutal, ademas de que la envidia pierde fuerza al abrazarla y reconocerla, pq eso es lo unico que es la envidia, la falta de abrazos y reconocimiento a uno mismo..

Anónimo dijo...

escandar canalla, cada día lo haces mejor!
soy maría de valencia ;)

Anónimo dijo...

ohh! que asquerosamente bonito,te odio al escribir algo tan jodido,me hace llorar,eres un cabrón y si,no te preocupes,que me haces sentír igualmente bién escribiendo así,preciosa manera de escribir corazón,muy especial y temperamental.

Lucía dijo...

A mí este poema me da envidia y también pena y risa por la empatía que me despierta. Porque nos enseñan a cubrirnos de gloria, y no de mierda, que para eso ya está el mundo. Dejando a un lado las divagaciones, la vida se siente golpe a golpe y verso a verso. Los golpes nos vienen solos, y los versos los pones tú.
Como siempre, un placer leerte.
Un beso.
O un verso, lo que prefieras.

Las Siamesas dijo...

En este poema no sé si hay mucha envidia. La sensación que me produce es que hay mucho amor... y un interrogación en la cabeza,

veintiséisdel8 dijo...

Necesito algo de tu fuerza!
http://toutmoncoeur-26dyn.blogspot.com

Lu dijo...

Como siempre, indescriptible.

Angus dijo...

TIENES UN RECONOCIMIENTO EN MI MIERDA DE BLOG

Sofía Serra Giráldez dijo...

Hola Tayler, intento dar con tu correo pero no me ha sido posible (no aparece en tu perfil).
Desde que publicaste este poema me surgió el deseo de poder compartirlo en uno de mis blogs. Quiero pedirte permiso. No dejo la url aquí por pudor ante ese tipo de comportamientos, puedes dar con él si picas en mi perfil (y así llegar a mi blog central) o ponerte en contacto conmigo a través del correo. Sólo sería copiarlo en una entrada para él , con, por supuesto, enlace a tu blog.
He estado esperando a que publicaras otra entrada para escribirte éste.
Un beso,
Sofía

Ire dijo...

Envidia, todos sentimos envidia, a veces de la luna porque parece estar más cerca de esa persona que nosotros...
Es precioso escandar. Precioso y triste? O tal vez esa no sea la palabra exácta. Un abrazo.