jueves, 2 de agosto de 2012

cuestiones prácticas


A sudor y agosto, como un verano en Madrid
pisando adoquines de cera,
empapados de hollín y ceniza en rededor del fuego
pero sin dios o diosa de la lluvia para quien bailar.

Lo único
la cal y el serrín como tapando el olor
y la miseria,
una capa de  polvo en el cuentakilómetros,
dos lágrimas secas que parecen semen
en tu mejilla
y ratas sedientas entre los contenedores
donde solíamos mezclar el kalimotxo.

Las telas de araña gotean
como si estuvieran llorando una ausencia
que no existe
y la tristeza
es la única que cree en la democracia
porque siempre gana por mayoría.

Estoy bien a pesar de cada viernes,
de que las últimas noches me he despertado soñando con playas,
de que me pongo a viajar cada vez
que cierro los ojos.

No pasa nada.
Es verdad que me siguen dando miedo las mentiras
por lo profundo que pueden escarbar
si las alimentas, lo fácil que lo ponen
y cómo lisonjean un futuro irreal de cheques sin fondos
hasta arrinconarte,
con un fusil de deudas apuntándote al pecho
mientras te dan una máscara a cambio de tu verdadero rostro.

Es verdad que últimamente acaricio la soledad
como quien ha domesticado un monstruo,
y le doy hachís y cerveza si se porta bien al final del día,
si mea cuando le saco a pasear,
si no me muerde al primer recuerdo.

El rope a dope consiste en recibir golpes contra las cuerdas,
en aceptar las ostias como quien asume su turno
en el matadero
con un cuchillo en la mano y piensa:
ya veremos, muchachos, ya veremos.
Escupiendo de rojo su saliva.
Destrozándose.
Mientras tanto.

Me verás entre los cristales anhelando heridas,
brillando.

Como el reflejo de tus pies bailando en la arena
aquella noche de luna para dos.

Masturbándome
porque quiero sentirme solo aunque no me dejes.

En tu balcón comprendí que soñar con volar
es soñar con suicidios,
y yo siempre he defendido las derrotas.

No pasa nada,
pero me preguntas por qué, pese a todo, sonrío
y pienso
“cuestión de práctica”.

Pero no te lo digo.

6 comentarios:

saudade dijo...

Triste y brillante.

Lidia dijo...

Duele estar preparado...saberlo, tocarlo, y seguir buscándolo desde lo más tierno y lo más duro que tenemos.

Ire dijo...

Eres increíble.

vicyos dijo...

Como siempre, fantástico...

"En tu balcón comprendí que soñar con volar
es soñar con suicidios,
y yo siempre he defendido las derrotas."

Anónimo dijo...

Prechiocho.

laura dijo...

Yo también soy muy defensora de las derrotas, y es que todos tuvimos sueños de niños de los que nos olvidamos con el tiempo. Y no puedo imaginar mayor derrota que olvidar algo que quisiste algún día.