domingo, 23 de diciembre de 2012

ungreatest hits


Todavía me duelen algunas canciones
y cuando saltan en el playlist
las paso con prisa como esperando que nadie se fije.

Este disfraz alquilado no traía consigo una sonrisa
contra la música,
así que es un poco como desnudarse
pero con muchas heridas
y ningún orgasmo.

Imposible delante de las visitas.

Pero luego,
cuando me quedo solo, las pongo una y otra vez
nuestras canciones
e imagino que las escuchas
desnuda
por aquí,
escondida entre las sábanas
y quejándote por el frío.

(Si vieras la de bajoceros que han crecido en la habita
desde que no vienes…)

Y me imagino a mí
metiéndome con todos tus grupos maqueteros
para picarte,
intentando hacerle cosquillas a tus opiniones,
o riéndome del punk para que pongas esos ojitos de
“como te pases me lo vas a tener que comer muy bien,
así que sigue así, valiente”
y siguiendo así, claro,
hasta besarte como una chica difícil,
yo, que siempre fui tan fácil.

Y no sé si me pongo triste o feliz
al recordarte
dibujándole  striptease a los empalagos
y al rock&roll
follándotelo
directamente.

Qué preciosidad de rabia, qué maravillosa tristeza
esconde el paisaje de las cimas más altas
una vez has bajado.

Y qué nostalgia abierta te abre su futuro de puertas cerradas
para que las recuerdes,
para que aprendas a vivir alrededor de lo que ya no harás.

Llega un momento en que si miras hacia atrás
lo bueno y lo malo
pierden su matiz de diferencia para unirse
en un solo tiempo verbal:
pasado.

Da igual lo mucho que duela,
el vacío aséptico con que te trate
o que no pida permiso para los puñetazos.

De qué nada sirve la indómita libertad
del que no le quedan monedas
ni balas
en la ruleta.

Qué poco importa la velocidad
después de haber escupido el equipaje
y los besos
por la ventanilla. 

Quiero decir que si no tengo cicatrices
es porque nunca dejé que se cerraran mis heridas
y  por eso le doy al play
como si el dolor fuera un juego de musas
enjauladas.

Lo único que sé
es que en mitad de este desierto también llueve
cada vez que pones ojos de música.

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nota de pro-vocación: me he quedado sin revistas. están todas repartidas por ahí. Intentaré sacar más, pero tengo que recibir el dinero de estas para ello, así que ahora mismo hay en las siguientes ciudades:
Madrid
Barcelona
Murcia
Málaga
Sevilla (ya llegan, lo juro que ya llegan)
Granada (van a ir más este enero)
León
Palencia
Valladolid
cádiz
Santander
Oviedo
Vigo-A coruña
Logroño
Valencia
Almería
Bilbao
y un pequeño lote que va a tenerife
y otro también pequeño destino mallorca.


son un porrón, eh? a vuestra salud, muchisimas gracias joder.

18 comentarios:

Anónimo dijo...

es increíble el poder de sincronización que creas con cada palabra...

Saioa Iturriagagoitia dijo...

Jo-der, estoy intentando encontrar en Bilbao pero no lo consigo.
En serio, no se como lo haces pero eres genial.

Anónimo dijo...

Leer esto desayunado cual el mejor periódico de sentimientos en formato de poesías.
B.

Karen dijo...

Ok, necesito uno de esos. Cómo hago para encontrarlo aquí en Madrid?

Ximo Roselló Lorite dijo...

Con esto de la tecnología ya nadie compra CDs regrabables, qué decir de las antiguas cassette

así q no te voy a decir q dejes de escuchar música porque es imposible, el botón de stop parece que esté siempre demasiado lejos pero te diré que le des al pause de vez en cuando, te des una tregua y te emborraches con una botella de whisky, también admisible ron, ginebra o cualquiera de estas.

felices fiestas escandar

Saar dijo...

En Oviedo? Por fin, como hacemos para conseguir una?

Karen dijo...

Ojalá que para después de navidades quede alguno!
pd: bonita canción.

Anónimo dijo...

Y en la ciudad del viento (Zaragoza) habrá que esperar un poco? (:

Ire dijo...

Hay pocas veces que una lectura consigue ponerme la piel de gallina y arrancarme una lágrima, y tu has hecho las dos en un segundo, y no es la primera vez.
Me pierdo entre tus letras.
Y más ahora que ya tengo tu libro y la revista.
Un abrazo!

Silvia dijo...

Tenerife. Que bueno leernos también entre tus palabras. Cómo podría conseguirlas aquí? Muchas gracias, Escandar. Por dejar pedacitos de tí hasta donde no has estado. Grande.

Silvia Fernández dijo...

Me ha encantao... pero qué penita...

Anónimo dijo...

creer en las palabras ha vuelto a ser un vicio y no consigo desengancharme. ¿Qué mierda habrás escrito que me hace tan feliz?

Anónimo dijo...

Sublime..
Esta es mi lectura desde hace 1 mes antes de dormir

Ismael Vicente Zabalegui dijo...

Para encontrarlo en Madrid como podría? Me encantaría poder tener uno, si alguien sabe como o a quién me tengo que dirigir, me podría facilitar la información?

Ismael Vicente Zabalegui dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

bien. ahora entonces ya sabemos que las drogas y el alcohol son un parche para la tristeza pero no sanan heridas ni curan derrotas. dicho lo cual, empezamos? :)

Anónimo dijo...

Imagina una sala de teatro. Tu estás encima del escenario, frente al público. A tu izquierda hay una figura que representa el pasado y a tu derecha una figura que representa el futuro. Colócate de frente al pasado, mírale a los ojos y permítete sentirlo sin analizarlo ni juzgarte. Qué le dirías? Qué crees que te diría él a ti? Llora si es lo que necesitas.

Ahora junta tus manos en el pecho, inclínate ante él, y le dices “ te doy las gracias por el amor, el tiempo y la experiencia compartida. Es un honor y una honra para mí haberlo recibido. Por eso te doy el lugar que te corresponde en mi alma”.

Ahora tu pasado va a hacer lo mismo contigo. Se inclina ante ti y te dice “gracias por el amor, el tiempo y la experiencia vivida juntos. Fuiste una parte importante de mi vida, y por eso lo guardo como un tesoro”.

Después de esto, volved a miraros a los ojos. Permítete sentirlo desde este nuevo lugar, mírale a los ojos, sonríe y respira. Respira. Llénate de aire. Siente esa paz.

Ahora vuelve a colocarte frente al público, da un paso hacia atrás y deja a tu pasado y a tu futuro que se miren de frente, a los ojos.

El futuro va a inclinarse ante el pasado, y le dice “tú fuiste antes que yo, te honro y te doy el lugar que te corresponde. Sin ti yo no podría estar ahora aquí, por eso te doy las gracias”.

El pasado se inclina ante el futuro , y le dice “ ahora eres tú y ese es el lugar que te corresponde”.

Ahora pasado y futuro se miran, respiran y se llenan de paz.

Ahora vuelve a tu sitio y desde este nuevo lugar en tu alma colócate de nuevo frente al pasado y mirándole a los ojos le dices “me he cerrado al amor por miedo a repetir los errores del pasado y como forma de compensarte a ti. Ahora asumo mi responsabilidad sin culparme, yo era una persona joven y no sabía todo lo que ahora la experiencia me ha enseñado. Ahora me permito de nuevo volver a dar y recibir amor, sin remordimientos”.

Ya he has dado al pasado el lugar que le corresponde en tu alma. Ahora el pasado sale de escena.

Respira y siéntete en calma. Y deja que la paz te acaricie.

Ahora, desde este nuevo lugar, colócate frente al futuro, mírale a los ojos y dile “ ahora puedo y me abro a ti, me permito dar y recibir todo el amor. Ahora existes para mí y tienes un lugar en mi corazón”.

Y el futuro, mirándote a los ojos, te dice” ahora existes para mí, y te abro mi corazón para dar y recibir todo el amor”.

A partir de este momento, uno irá acercándose al otro, paso a paso. Primero uno dará un paso, después el otro dará otro paso, un paso, otro paso, un paso, otro paso… frente a frente y mirándose a los ojos. Y cuando finalmente sus cuerpos se toquen, a sólo un palmo de distancia entre sus corazones, se fundirán en un abrazo.

Anónimo dijo...

Cada persona que pasa por nuestras vidas ocupa un lugar en nuestra alma, porque el alma es tan grande que todos tienen un lugar allí. Nadie necesita ocupar un lugar que no le corresponde, porque en el alma, todos tienen su lugar. El lugar que les corresponde. Ni más, ni menos.***