sábado, 16 de mayo de 2015

Teníamos veintinada y todo parecía ir sobre ruedas
las ventanillas bajadas y el paisaje saludándonos a cada irreverencia
el hachís molido en el tabaco y el humo desprendido
de nuestras sonrisas
nos ponía una tormenta en cada presagio
hasta hacernos irremediables
como un instante que nunca se aproxima pero siempre llega
o como esas prisas que te entran al conocer a la mujer de tu vida
y ver que fuiste capaz de prever su culo
pero no sus ojos
esos inimaginables.

Teníamos veintitontos y dábamos los buenos días
creyéndonos nuestras propias mentiras
poniéndole irreverencia a nuestros actos
el olvido era un beso difuso de pintalabios en el cuello
el viento nos saludaba al cedernos el paso
y bailábamos como auténticos disparates sin anclas
mirando al cielo
con los ojos al sol
sembrábamos.

Teníamos veintintentos que no dudábamos en malgastar
con la primera cerveza
curioseábamos en la intimidad
olfateábamos los detalles y gestos
nos encantaba aterrorizar los aterrizajes
cuanto más forzosos más intensos
y vivíamos de intensidad
nos alimentábamos de sentimientos
bebíamos cualquier imposible que se nos pusiera delante
de caída en caída amábamos levantarnos
y nuestros saltos irregulares               desordenados
fueron el camino que ahora veríamos
si miráramos hacia atrás
pero sigamos adelante.

Teníamos veintitántricos y nos encantaba corrernos
la suciedad
y la música a toda ostia
aprendimos que las cosas se aprenden haciéndolas
y nos propusimos hacer el hogar y el templo
en la misma sílaba
soñando con bosques                         plantamos nuestro primer árbol
anhelando incendios              nos dimos fuego
y compartimos el piti de después
que volvió a ser el de antes
una y otra y otra vez.


Teníamos veintisiglos de alguienes a la espalda
en nuestra memoria
impresos como prejuicios de experiencias
como errores repetidos como marcas derrotadas
nos miraban a la cara
y nosotros sólo los reconocíamos en algunos párpados
en pequeños guiños
en fugaces recuerdos de otras infancias ya difuntas
infundado el miedo
parecía que sólo había que soplar para propagarlo
privatizado el aire
nos tocó a nosotros
ser viento.

Teníamos veintingeniales y aunque no éramos ningunos genios
concedíamos deseos si nos frotabas
derrochábamos noches a la intemperie
latiendo entre latas de cerveza y guitarras
nos tocábamos hasta la música
con los sueños como escarpias en un rock & roll perpetuo
de querer todo
sin necesitar nada
solo tiempo.

Desde mis treintaycero afirmo
con la insolencia de llevar un sol en el pecho
que seguimos llenos de curiosidad y dudas
que seguimos siguiendo sentimientos
persiguiéndonos a nosotros mismos
tras la lógica absurda
nuestra razón de emociones
tras la ebria edad sin cura
nuestras canciones de cuna contra el tiempo
nos disculpen los señores en resumen
nosotros solo seguimos

queriendo.


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(y el 29 de mayo sale esto:


ya contaré más :)

5 comentarios:

LucyJ. dijo...

Bendita juventud.Gran descripción de estos años, te transporta.

http://nuncafuimosinmortales.blogspot.com.es

B dijo...

y estaba pensando que, por descontado de lo guapo que estás luciendo tu cero casi nuevo, y la alegría que da absolutamente suerte sentirte asimilar la vida, y florecer todo lo que sembraste o te sembraron en pasados, que me llena el corazón imaginar compartir camino.

graciasyalosabes

Lucía.uy dijo...

felicidades!"parir duele" escribió Galeano, pero este alumbramiento tuyo es sinónimo de vivir "bien habitado".
Mucha suerte el 29.

Virgin dijo...

Precioso y brutal Escandar... Suerte de todos los colores.

lucía dijo...

Brutal brutal brutal
Eres realmente bueno