miércoles, 15 de septiembre de 2010

andamios y lodos

detrás estaba el andamio, con sus ladrillos
de olvido por construir, sus miedos alicatados y el barniz de nostalgia
que tanto brillaba a la luz del sol.

deslumbraba, como tu risa.
pero ya no.

era yo el que se quitaba la mascara cuando el viejo de la acordeón
aullaba a la minifalda de las ovejas
y recogías del campo las flores que apostaban al sí o al no
lanzando al aire naipes a las que había corrido el remite.

era cuando la hojarasca le quitaba el moño a la primavera
y la engañaba con una botella de don perignon, poesía y 4 velas
para llevarsela hasta la cama.

desnuda como tus rodillas al entrar por las escaleras en el agua.

y el afilador en la calle anunciaba puñales en oferta.

todas las heridas que te hicieron fueron en la espalda, miratelo,
que el andamio que cruzaste aun suaviza sus alambradas
mientras acecha como los cocodrilos en tus pesadillas.

es cierto, de aquellos lodos este gracias a tantos de nada.
no soy el ogro feroz que me creí cuando jugabamos a que te asustaba,
tú en cambio sí esa hada que usaba de consolador
su varita antimagia.

1 comentario:

Emma C. dijo...

Pfffff impresionante. Con los pelos de punta al leerte. No sabes como me gusta encontrar blogs como este.
Pasa un buen día :_)
Una nueva seguidora desde este momento.