miércoles, 15 de septiembre de 2010

fun theory

todo es camino de ida
Carlos salem



en la sal teníamos heridas que sangraban cuando les venía en gana
y todos decían que eran arena de playa aquellas montañas que escalaban las hormigas
pero el lodo nos llegaba por el cuello
y la risa era tan contagiosa que muchos creyeron que no tendría vacuna
y estaban seguro en lo cierto
auspiciados por la pasta de los dientes, se pusieron a escribir
en los billetes de 50 que otros mojaban en agua de water sin tirar después de la cadena.

en el fango, los demás, seguimos haciendo las cabriolas que habíamos visto
en las series de tv hace quizá demasiados años.
no había paredes donde registrar las huellas y los ladrillos
no eran de esa madera que permitía flotar a las casas, pero quién sabe
si fue por relámpagos o por cosquillas en el estomago
que a golpes y cañonazos decidimos apostar por el amor
a caballo fijo, perdiésemos lo que perdiésemos.

algunas veces se rieron de nuestros ojos por tímidos, por ñoños
o simplemente por tristes, en otras se cabrearon
por nuestra insistencia en creer en el hombre y peor aun
en cada una de las personas que formaban la especie, y hubo también
que aguantar el ruido de los martillos golpearnos el corazón, a nosotros
que ni siquiera teníamos coraza.

si algo vivía era nuestra carne, y si algo latía era por ansia.
los ideales, aquellos viejos tronos de los libros de héroes e historias, se mudaron
hasta nuestros hogares, y el cartero nos sellaba las postales
con cara de asombro y esperanza.
"si nunca se pierde, llegará a alguna parte".

no era fácil, pero era divertido. y con eso nos valía madre
el seguir vivos aunque fuese despellejados,
jodidos,
radiantes,
y quizá cegados por un destino en el que no creímos
pero sí creamos
lanzamos las poesías por el desagüe
seguros de que llegarían al mar.

y alguien, al otro lado, las recogería.

haría con ellas su trocito de utopía por construir.

y contagiado, miraría borrarse las huellas de la arena
como quien mira arder un billete de vuelta en las chimeneas del futuro.

porque volver quema, o porque todo es ir.

1 comentario:

Ms. Vértigo dijo...

Una vez leí una frase "Hacia ti he caminado, todos mis pasos eran fronteras", sé que no tiene mucho que ver con los billetes sólo de ida, pero he decidido ponértela por aquí...
También, te digo, que hace no mucho aprendí lo suficiente como para poder darte la razón... Volver es un verbo tan personal que a veces se me queda grande, pero sigo obsesionada con él.

Escandar, espero que te vaya muy bien. Sigo leyéndote..

Aixa