miércoles, 15 de septiembre de 2010

más madera

me he sentado en el marco del cuadro a ver pasar las pinturas
y he contado una por una las pinceladas de este pollok
que poco a poco va tomando forma
como quien toma una birra en una terraza del centro
en pleno verano,
me he sentado a disfrutar de las dudas
en un gran trago amargo que me quita la sed
y a los miedos les he visto jugando
en el parqué de la habitación, cabizbajos esta vez
al verme crecer sin poder hacerme daño.

sol se quitaba la ropa y el haz de luz era imperativo,
los detalles, gigantes,
y las ganas, obligatorias.
Subía las persianas en un parpadeo,
me hacía cosquillas al sonreir
y el jaleo se apoderaba de mí cuando ocurrían las otras cosas
que no puedo decir
porque hay mayores delante.

La puta de rosa nos llamaba preciosos al pasar y besarnos
y el maestro de cocina en la boquería impartía clases de fútbol
antes de terminar con cada plato.

dani me dijo: esto es así, como en todos en sitios, con sus muy buenos
y sus muy malos. tu me tienes a mí, y ellos se atienen a sus consecuencias.
y me canto varias de nacho vegas, para que yo recordara.

y ella me agarra del brazo como si fuera a escapar a un lugar donde no estuviera ella.
como si yo pudiera o quisiera. que da igual
pues si querer es poder
no poder es quererla.
dar un paseo entre las calles del raval con los moros ofeciendonos cerveza
hachís
y coca
y decir que no a todas, menos a la primera,
respirar la humedad y quitarnos la arena del reloj a las muy tarde
en la pensión de noche, haciendo zapping en un sueño sostenido
o una caricia bemol.

esperarte o morir. era cuestión de arrugas alisar las ideas.
ver madura la fruta y morder con todas tus fuerzas
hasta que no queden ni semillas ni dientes
y por dentro te crezca el gusano de quien nunca se podrá pudrir
si mantiene el vivir como factor sorpresa.

los miedos siguen jugando, y yo bailo entre letras estos tantos
de tan buenos ratos
y mirando al motor rugir
ya no pido nada a cambio que no sea
más madera, más madera, más madera...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

último día de curro, papeles por todas partes, el beso de colacao que me ha dao fuerzas hace un rato para dejarte despeinado por casa. Dani y Nacho tenían razón: ahora se que el tiempo se puede detener.

Bohemian place. dijo...

Si es que... yo leo estas cosas y me dan ganas de quemar lo que escribo. Sigue escribiendo, hazlo por todos aquellos que no comprenden esta magia.
Un beso.