lunes, 13 de enero de 2014

Un mar bajo el suelo

El sábado tuve el honor y la responsabilidad de presentar a uno de esos compañeros de viaje que siempre te dan fuego cuando más frío hace. Ha publicado un libro que se llama "un mar bajo el suelo", y me pidió que saliera a decir algo antes que él. No iba a subirlo por aquí, pero algunas personas me lo han pedido, y bueno, nunca está de más compartir, aunque sea en diferido, todo lo que le quise decir y le dije la otra noche en directo.

 "Presentar el pasado de un creador de futuros es como pintar de rojo la huella de labios de un beso que no has recibido.
Todavía.
Pero Marcus es un poco así. No sigue del todo los pasos. Primero logra imposibles y después los sueña, de la misma manera que un día dijo creo en la poesía por ti, y luego se puso a crearla. Para todos. 
Porque vio que el oleaje que lleva dentro no hay silencio que lo contenga, quizá, o porque de vez en cuanto uno tiene que dar un puñetazo en la mesa y sentirse en calma, vomitar, jugar a los látigos sin domesticar el lado más salvaje de sus naufragios y respirar, en voz alta, birra en mano, y la mente en unos ojos azul en calma de esos que te mecen cuando te crees ahogado, de esos que te sacan los fantasmas de encima y te los cuidan hasta que tú decidas lo que vas a hacer con ellos, de esos que dices: la vida o la nada. De esos. Que enganchan, te sostienen. Te salvan.

Hará un par de meses, cuando estuvimos en Barna y él salió delante de mí con este puñado de papeles que por entonces no estaban encuadernados y se fue desgajando con esa seriedad en la risa y esas bromas que le pone a las cosas serias, y se fue desnudando o rompiéndose (a veces no es tanta la diferencia) recuerdo que le dije, ya después birra mediante, que había sentido la persona que ahora es a través de todos los pasados que le trajeron hasta aquí, que ese mar del que habla en verdad es un camino, yo diría que casi de asfalto, por el que ha tenido que luchar dejándose articulaciones, oportunidades, paisajes y algún regazo para traer consigo una mochila, sólo una mochila, llena de principios y ningún final, porque sabe que eso no existe. Levanta la corteza, anda, y sigue hurgando, nos dice. Cada fondo que tocas, es sólo una superficie más.
¿A cuántos metros de profundidad tendrás que haber buceado para encontrar el tesoro de todos estos sentimientos? Me pregunto.

Así te imaginé en este libro: reflejado frente al vaho helado de un cristal roto, cabizbajo y quitándote el abrigo, desabrochándote los botones, bajándote la bragueta, tarareando un jazz intranquilo y sonriendo, sonriendo de fidelidad a ti mismo como una hoguera en mitad de la noche. A punto de soltar un chiste en el que sólo dices: poesía. Y el humo sale de tu boca mientras tú te ríes, y yo, que te leía, me contenía las ganas de llorar.
Espero que entiendas lo que trato de decirte.

Un mar bajo el suelo es una isla de asfalto, una carretera de agua, un desierto de hierba. Ese vestido de arena llamado tiempo ha dado, como cantaba extremo, una patada al reloj, y ha decidido que la desnudez es sólo el principio, que aquí se viene a dar la cara, dejarse los huevos y exprimirse el alma.
De nada sirven las heridas si no. Y no seré yo quien te lleve la contraria. Te he visto mirar hacia abajo como un héroe achicando el agua de sus derrotas y remar sudando contra el viento en popa con esa seguridad de quien está lleno de dudas.  Sé que sabes de lo que hablas, porque no solo me lo has contado, te he visto yo. Empapado hasta el cuello de honestidad, pintarrajandote de diques a manantiales, vaciándote hasta llenar el vaso y brindar.  

Han sido muchos kilómetros a la espalda, muchísimos caminos de ida, tantísimos tigres liberados, que normal que ahora muestres los brazos cansados, tu sonrisa de quizá, y esa voluntad de derrape en cada curva, despeinado y lleno de vientos como quien se ha buscado hasta las últimas consecuencias, error a error, miedo a miedo, escarbando  hasta el lugar más negro en tu búsqueda de la luz, y bailando lleno de barro el vals de los impolutos, como un equilibrista resbaladizo cortando, ciego de alcohol y abierto de sentimientos, los hilos de las marionetas.

Mira: yo no sé si la tinta con sangre entra,
pero estoy seguro de que la sangre, con tinta sale
¿no? Cabrón.   

Desde que te leí a los ojos bajo el mar de este suelo huelo a sal! en cada baile.
Y a sangre.
La tuya.
Porque es con eso con lo que has escrito esto. Con sangre.
Y yo aquí presentándote.
A ti.
Tiene huevos la cosa.
Pero en fin, empecemos:
Les presento (y esta vez el honor es mío, y el gusto vuestro)
No al mejor presentador que conozco,
Ni al editor más deliriums tremens de la poesía,
Ni a un diseñador de sueños ajenos,
Ni a uno de mis mejores amigos. Mi familia.
No. Sólo.
Al tipo herido que escribió esta puta guerra consigo mismo y la llamó: “un mar bajo el suelo”.
Esta ronda de sentimientos la pega él.
Con todo ustedes, el impresentable Marcus Versus."  

  

7 comentarios:

Mariajo dijo...

Grabamos tu presentación, en breve te paso el enlace.

Tortuga dijo...

Creo que tengo la urgencia de conocer a Marcus Versus. Es de Roma? Un beso.

PD: Le dices cosas muy preciosas, de mucho amor, debe de ser tu amigo- tu equipo- tu hermano.

Sandrita dijo...

genial, fue muy especial porque al fin conseguí verte recitar, que tras varios intentos siempre por unas o por otras no lo había conseguido, y porque conocí a Marcus, y anotado queda. Leeré más de él.

Gracias Escandar!

Anónimo dijo...

ohhh genial!como ssiempre!jajajaj me encanta como escribes puñetero! te amo de largo, ancho y alto corazon ;)

Anónimo dijo...

Escandar, me parece precioso todo lo que le dices a Marcus… :) tan sencillo como recordarle por lo que estáis aquí. eso es alquimia y lo demás sólo creación ;) lo que has recibido tiene que volver al mundo, es el equilibrio entre el dar y el recibir, y tú lo has hecho de la mejor manera que sabes, con las palabras que salen directamente del corazón, de tu luz. ahí está la magia, en los hechos y en las palabras. del resto ya se encargará el Universo, confía :) me gustó conocer el mundo que te rodea, todo depende del ojo con el que se mire, supongo. y cuando le ofreces tu mirada a las personas las cosas cambian de color, ellos se dan cuenta, pero necesitan de alguien que se lo recuerde. decían que “tú eres diferente, no tienes nada que ver con lo que hay allí”, pero yo pienso que a lo mejor los raros son ellos, no sé, en mi mundo las cosas son lo que son, y punto. tú me entiendes :) y como dice Marcus… “si he podido sumergirme en estas aguas tan profundas es porque sabía que al final de todas las olas, allá fuera, estaba Escandar”. nadie se la juega por cualquiera, vosotros lo sabéis, y ahí está vuestro equilibrio :) después de la borrachera me fui a dormir y tuve un sueño. la habitación se me llenaba de bichos asquerosos pequeños y garrapatudos, pero yo los mataba a todos con la ayuda de un perro que estaba conmigo (arcano XVIII) me desperté de golpe con mucho miedo y angustia, así que eso significa que toda la m….. ya ha salido fuera y estamos a salvo. necesitaba unos días para llorarlo, espero que lo entiendas. eres muy heartkore, cabronazo. te ll amo ;)

Al mando dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Al mando dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.