martes, 5 de febrero de 2008

whisky con manos

las manos frías de sara saben a jazz,
a whisky con agua, pienso, mientras toco un mechón de pelo de mi madre,
mirando la tele, quien sabe por qué, se me ocurren tragedias alternativas a las de los libros de historia: una epidemia de un virus antivirgenes que en los 80 fue bandera de la promiscuidad,
un business fly que acabó estrellado contra el ridiculus palace,
el último trozo de tierra no pisada que fue robado un 14 de febrero del museo natural de escoria, y lanzado desde un globo ocular por un hombre enamorado de la luna.

sonrío, y las manos frías de sara me saben a leonor walting con mochila.

mi madre se estira y la tarde se contrae por segundos.
ya queda menos, mi vida, ya...

adoro los trenes porque aceptan mis ojeras y mi desgana,
nunca preguntan, y si hay suerte te invitan incluso a la segunda cerveza
o la tercera ciudad.

me gustan los trenes porque saben que los paisajes duran lo que tu quieras mirar.

hechos nimios, detalles: ese sitio donde todos vamos de vez en cuando
a tirar los restos del naufragio por la borda,
ese lugar donde todos lloran para que nadie les diga...
una espina polar me revienta las costillas en las ultimas madrugadas
y "acierto de suerte" me suena igual que "alivio de luto" pero sin tanta tragedia escondida.

las manos frías de sara se fuman mis palabras entre la niebla,
y mi madre bosteza pero nunca confiesa que está aburrida.

los baúles de la calle libertad tienen todos candado, saben proteger sus nostalgias,
y escuchar a lichis llorar borracho vale 6 euros sin consumición,
es barato, pienso, en tragedias como no lograr
encontrar otros zapatos como estos, otros vaqueros como estos,
otro sombrero igual,
tener que cambiar de gente ahora que me había olvidado del suicidio,
tener que teneres sin saboríos mangos sartenes y esas cosas,
me marcho pa casa amigo, tengo que hacer los deberes
y ya nunca hay mañanas con clases, pupitres teachers y pizarras,
ahora levanto las faldas de mi compañera de celda y no encuentro respuestas a mi pregunta: por qué seguimos simulando que esto funciona?

de verdad pensamos que podremos llegar, sea cual sea la meta?

quien coño puede esperar algo de alguien a estas alturas?

una pintada en una pared de salamanca me enseño a cambiar el slogan: "otro mundo es imprescindible"

y las manos frias de sara saben a jazz,
a whisky con agua, pienso,mientras mi madre
es un concierto de caricias y silencios para salón de star.

2 comentarios:

amoremachine dijo...

escan

eso es una puta verdá como no hay otra.

otro mundo es imprescindible

Anónimo dijo...

las manos frías de sara tal vez tengan llave para esos candados, y liberen ciertas nostalgias...