https://youtu.be/pBeLAZSNq90?is=WTx8paywUQA3uOlT
Poema del libro Parresía (decir todo).
Pedidos en el mail somoslagotera@gmail.com
Poema del libro Parresía (decir todo).
Pedidos en el mail somoslagotera@gmail.com
Flores
cortadas
no
lo
olvides
:
flores
cor/ta/das
Gsus Bonilla
Muchos me estáis preguntando
por el
silencioso mainstream
que crece
como un desierto
el diluvio
de una sequía
de sequitos
pulsando laiks
y pelotones
de siervos
en sus
calmas vacías
muchos me
estáis preguntando qué hay
y yo digo
que sí: que hay…
Ay de tanto
puñal y de tanta herida fresca
y de tanta
ceniza cayendo de los ojos que bajan
la mirada a
sus pantallas
y se callan
como barcos encallados
en una poza
seca donde solo los mosquitos
encuentran
su chupito de sangre.
Si se sería
poca cosa la misérica moral
de comprar
inmediatez
y venderla
como eterna
fíjate
si sería
risa muerta celebrar la libertad
de las
flores cortadas
y que viva la
estupidez ¡viva!
la
mediocracia los
escaparates
y las
rebajas ¡viva!
y muera la crítica
al criterio
de los
cretinos que campan a sus anchas
por portadas
de revistas y otros hastags.
Muchos me
estáis preguntando
por este
plagio de plagas que inundan el mundo
el brillo de
los filtros y sus tendencias
la esvástica
grandeza del vendedor que vence
y posa como
un cazador con la cabeza de su presa
muchos me
estáis preguntando
por la lava
del tiempo que avanza
consumiéndonos
por lo que somos: consumidores
sumisos dóciles de la parafernalia
limitados
imitadores de cáscaras y carcasas
adoradores
del plástico que envuelve al pan
y desprecia
su miga
Ay de tanta porquería
que no quiere
más que su
trozo de estraza pulida
a base de
golpes y aplausos
y bravo por
el vago transitar de la pereza
en la suerte
reseca del día a día
tanto
descanso lleves como éxtasis dejas
en la pausa que
tiendes escupiéndote la mano.
Muchos me
estáis preguntando
por vuestra
propia respuesta
como si yo
no estuviera lleno de monstruos
que agrietan
nadie… nadie…
te está
preguntando nadie
excepto
nosotros.
Será que
anoche soñé con libertades
que guiaban
pueblos
y hoy me he despertado viendo
a burros
perseguir sus zanahorias
y ni
siquiera he querido matar a nadie.
Creo que el punto de giro fue en el verano de 2019. Hubo
muchos, muchísimos detonantes anteriores pero creo que fue justo ahí, en julio
de hace 2 años, donde empecé a tomar
conciencia de idea y forma de acto. Estábamos en Valencia porque María recitaba
allí, y nos quedamos unos días en casa de David e Ysa. De repente, un domingo
de mañana, paella y playa, asistí –casi de una forma ajena- a una lluvia de
odio y represalias volando sobre un yo que sentía, de alguna manera, lejano. Como
si una lupa sobrevolase mi cabeza en busca del mínimo eco que permitiera
cualquier tipo de distorsión. Gente y más gente golpeando las cacerolas de sus
opiniones, exigiendo recursos de amparo para sus sentencias, firmes afirmando
su clamor de castigos, la identidad de su pureza. Por supuesto ya lo había
visto antes, pero no lo había vivido con tanta precisión, o quizá solo fue el
último latigazo en mi cabeza. El caso es que recuerdo aquello como el comienzo.
Después de dar las mínimas (¿necesarias?) explicaciones, apagué el móvil, y me
agarré a María. Nos pasamos los siguientes días compartiendo reflexión y deseos
con David e Ysa, pasamos por el Kafca, y luego tiramos mar arriba hasta
terminar en familia y norte. De aquel viaje nació Hogar o guerra. Y de ese
poema nació Hogares.
Hogares ante un mundo que condena el error, exalta venganzas
y no le vale más juicio que el inmediato, con el odio creciendo de forma
expansiva sin dejar espacio y tiempo para la autocrítica y la reflexión, un
mundo de fuego cruzado y cruzadas de fuego, en el que la convivencia solo es
posible gracias a refugios amigos, casas maternas, calles escuela y personas
salvavidas que sacan sus pañuelos, escobas, estropajos y botiquines para
limpiar y curar, sin ruidos ni pancartas, silenciosos y enormes como la bondad
de una madre.
El libro sale este martes, y la casualidad de un temporal ha
querido que lo presentemos en Valencia, donde
nació, junto a David Trashumante, que presentará Aisha, un libro lleno de amor
y verdad, palabras hortelanas en manos sucias de tierra limpia. En la librería
Berlín, donde la última vez me fui leyendo Capitalismo, de Ana Pérez Cañamares,
y hablando de libros con María, que también estará (que siempre está).
Aquí dejo un vídeo con Titxu Vélez de aquel primer poema.
Hogar o guerra. Le puso una música hermosísima y melodía a su “estribillo”. Nos
grabó y editó Kike Reig, con el que planeo un par de mil líos más. En el
Vergüenza Ajena y el Calvario Bar, auténticos templos culturales de la
hostelería madrileña, gente que son la resistencia en un momento tan complicado,
con tantos pecados y más piedras.
Ya iré contando más cosas según se concreten. Insisto en las
gracias: gracias gracias siempre.